Reflexión 26 de Noviembre

Buenos días.
En el horizonte más inmediato de la vida personal hay objetivos que se tiene interés grande de conseguirlos, pero no siempre son fácilmente accesibles, por lo cual se hace necesaria la virtud del sacrificio, entre otras.
Pero es que la abnegación necesaria, la renuncia a deseos e intereses, no es cosa del agrado personal, ni fácil de seguir y practicar.
Con sacrificio puede ser que se logre poco, pero sin sacrificio es seguro que no se logrará nada, porque el esfuerzo es la constante que está a la base de todo y cuando se quiere obviar nada sale adelante; queda claro desde el comienzo de la historia humana: “comerás con fatiga mientras vivas...; comerás el pan con sudor de tu frente…” (cfr. Gn 3,18-19).
Está más que comprobado, la persona que no ama el sacrificio y lo mantiene como elemento esencial en su vida, no encontrará el camino del acierto y del éxito.
Abiertos a comenzar el nuevo Año Cristiano que tenemos a la puerta, ya te pido que reces a María, nuestra Madre y nuestra Guía, por todas las necesidades, materiales y espirituales, de los Hermanos que aquí nos encontramos en Ella. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 25 de Noviembre

Buenos días.
Último viernes del Año Litúrgico en el que está presente la Cruz, en la que Nuestro Señor Jesucristo murió por nuestra salvación el Viernes Santo.
El Misterio de la Cruz que siempre hemos de contemplar, para profundizar, comprender y conocerlo más y más, ya que en él está la mucha Luz que necesitamos para vivir en la paz de Dios en “este valle de lágrimas”, que decimos en la oración de La Salve.
Aquí os dejo este Himno de la Liturgia de las Horas para que os ayude a esta reflexión y contemplación.
“Se cubrieron de luto los montes a la hora de nona.
El Señor rasgó el velo del templo a la hora de nona.
Dieron gritos las piedras en duelo a la hora de nona.
Y Jesús inclinó la cabeza a la hora de nona.
Hora de gracia, en que Dios da su paz a la tierra por la sangre de Cristo.
Levantaron sus ojos los pueblos a la hora de nona.
Contemplaron al que traspasaron a la hora de nona.
Del costado manó sangre y agua a la hora de nona.
Quien lo vio es el que da testimonio a la hora de nona.
Hora de gracia, en que Dios da su paz a la tierra por la sangre de Cristo. Amén”.
Reza a este Sagrado Corazón de Jesús, que sangra por los ultrajes de los hombres, para que en su Misericordia venga en auxilio de los Hermanos, que volvemos a encontrarnos aquí en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 24 de Noviembre

Buenos días.
Cuando estamos consumiendo los últimos días del año cristiano, nos vendrá bien reflexionar en este pensamiento del poeta romano Ovidio: “El tiempo corre, y silenciosamente envejecemos, mientras los días huyen sin que ningún freno los detenga”.
Es bueno pararse a pensar en las verdades que se expresan en este pensamiento, pues cuando no se toma conciencia de las cosas más naturales y los acontecimientos sorprenden, la persona queda desconcertada sin tener la respuesta adecuada en el momento oportuno.
Resulta evidente que los días llegan y pasan, que ‘silenciosamente’ traen lo nuevo que acontece y se llevan lo que ya no es, hasta que aparezca el ‘nuevo amanecer’ más allá de esta jornada terrenal.
Quizás uno de los inconvenientes que tenemos es que estas evidencias son silenciosas, de forma que acostumbrados a tal sigilo con el que se desarrolla el devenir de la vida, no se le presta la atención necesaria que nos mantenga en la actitud de vigilancia y de oración, tantas veces advertida por el Señor Jesucristo: “Velad, velad y orad, porque no sabéis ni el día ni la hora”.
Prestaremos, pues, atención al fiel cumplimiento de los deberes según el estado de vida de cada uno, sabiendo que tenemos que dar lo mejor de sí mismos para contribuir a un mundo mejor, en el que la justicia y la paz abarque a toda la humanidad.
Y expresaremos también esta bondad imitando al Señor Jesucristo, que como dice el apóstol Pedro: “Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él” (Hch 10,38).
Que tu oración no les falte a los Hermanos, para que el Señor en su presencia eucarística les fortalezca y alivie en sus necesidades. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 23 de Noviembre

Buenos días.
Permitirme que vuelva a incidir en recordar que aún estamos en el Mes de los Difuntos, por lo que conviene acordarse del deber que tenemos, como cristianos, de ayudar a los fieles difuntos que todavía están purificando sus faltas y pecados en el Purgatorio.
Siempre hemos dicho que es un gran acto de caridad el auxiliar a estos hermanos nuestros, que nos han precedido en la Fe, diríamos que el mayor acto de caridad al no poder ellos ‘merecer’ para poder abreviar su purificación.
Lo que cada uno de nosotros puede hacer para atender las necesidades de los Fieles Difuntos es muy sencillo: ofrecer cualquier sufragio, esto es, oraciones, sacrificios, velas que se encienden en la Luz de Cristo Resucitado…, y el más importante, celebrar la Santa Misa por ellos.
Nosotros, tan atentos a cualquier llamamiento que se nos hace para acudir en ayuda a necesidades que surgen por desgracias o catástrofes humanas, nos mostramos reacios a atender las necesidades de los Difuntos, quizás porque ya no se les ve, ni se les escucha, llegándoles a ignorar, porque si bien podamos recordar particularmente a los más próximos y allegados, en cambio no reparamos de la posible necesidad que aún pueden tener en ese estadio del Purgatorio.
Nuestra Madre la Iglesia Católica nos enseña las Obras de Misericordia, que en el grupo de las correspondientes a las ‘espirituales’ dice: “Rogar a Dios por vivos y difuntos”; conviene no olvidar, pues, este deber de misericordia y actuar en consecuencia.
Y ya también te hago la petición de cada día para que reces en este día miércoles a San José para que venga en auxilio de todos los Hermanos que aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. Al tiempo que te recuerdo el final de la oración a San José que hizo el Papa León XIII: “…y a cada uno de nosotros protégenos con el perpetuo patrocinio, para que, a tu ejemplo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el cielo la eterna felicidad. Amén.”
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 22 de Noviembre

Buenos días.
En la historia humana hay muchas cosas buenas que engrandecen a las personas que las fomentan y que las viven, lo que es justo reconocerlo y ponerlo en valor.
Pero desgraciadamente hay también otras muchas cosas que no son buenas, y para las que hay personas que las hacen suyas desde actitudes y comportamientos reprobables.
Con la arrogancia y la vanidad llevan la estimación propia a un sentimiento de superioridad, que a la larga les hacen infelices pues llegarán a crearse un muro en su relación interpersonal.
El orgullo es enemigo de la sencillez y de la humildad, virtudes muy necesarias en la convivencia humana y, sobre todo, en el servicio a los otros. Y no digamos nada lo importantes que son para el servicio divino.
Nadie se ha indigestado nunca por tragarse su orgullo, pero cuando se está sobrado de él parece que lo domina y somete de forma que la persona llega a vivir herida hasta la ceguera absoluta en su sensibilidad.
El orgullo le impide a la persona reconocer equivocaciones, errores o cualquier otro defecto o pecado que pueda tener, y cuando no se le ha puesto freno a tiempo, se puede llegar a otros males morales mayores que desembocarán en verdaderas desgracias personales.
Hagamos el esfuerzo de escrutar en la propia realidad personal, hasta qué punto existen estos defectos que alientan y alimentan el orgullo, para poder trabajar en erradicarlos todos, comenzando por su cabeza que puede ser el orgullo o hasta la soberbia.
Y ya te pido que reces con confianza al que es la mansedumbre y la humildad, nuestro Señor Jesucristo (Mt 11,29), para que ayude y resuelva las necesidades materiales, espirituales y morales de todos los Hermanos que nos encontramos hoy nuevamente en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 21 de Noviembre

Buenos días.
Hoy celebra la Iglesia, por tanto cada uno de nosotros, la entrañable Fiesta de la Niña Santa María presentada en el Templo.
En una antigua y piadosa tradición encontramos los orígenes de esta fiesta mariana, que surge en el escrito apócrifo llamado "Protoevangelio de Santiago". Este relato cuenta que cuando la Virgen María era muy niña, sus padres San Joaquín y Santa Ana la llevaron al templo de Jerusalén, para ser instruida respecto a la religión y a todos los deberes para con Dios, junto con otro grupo de niñas.
Este episodio en la vida de la Santísima Virgen María fue muy importante para comenzar una relación con Dios Padre muy íntima y personal, de forma que quedara, humanamente hablando, perfectamente preparada para luego aceptar el plan de Dios que le presentó el Arcángel San Gabriel en la Anunciación.
Os transcribo el Himno que hoy reza la Iglesia en el Oficio de esta Fiesta en sus Horas Mayores, Laudes y Vísperas: “La Niña María -¡qué gracia en su vuelo!-, paloma del cielo, al templo subía y a Dios ofrecía el más puro don: sagrario y mansión por Él consagrada y a Él reservada es su corazón.
¡Oh blanca azucena!, la Sabiduría su trono te hacía, dorada patena, de la gracia llena, llena de hermosura.
Tu luz, Virgen pura, niña inmaculada, rasgue en alborada nuestra noche oscura.
Tu presentación, princesa María, de paz y alegría llena el corazón.
De Dios posesión y casa habitada, eres la morada de la Trinidad.
A su Majestad la gloria sea dada. Amén”.
Te pido que reces a esta Virgen Niña, entregada a su Dios y Señor desde su más tierna infancia, para que ayude y consuele a todos los Hermanos que aquí nos encontramos, en todas las necesidades que cada uno tenga. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 20 de Noviembre

Buenos días en la Solemnidad de Cristo Rey del Universo.
Cuando llegan estos días, como hoy, último domingo del Año Cristiano, o el próximo 31 de diciembre, último día del año civil, aparece la nostalgia del tiempo que se nos ha ido, un año más, pero sin reparar que como ha llegado este final del Año Cristiano llegará el final de la jornada terrenal.
Se dice que soy muy machacón con el tema del tránsito, de la muerte personal, pero es que es la única verdad, la única certeza que tenemos, porque nacimos para morir.
Lo más grande es que nacimos de la mano de Dios Padre Todopoderoso, que creó nuestra alma a imagen y semejanza suya, y deberíamos morir en su Amor y en su Misericordia, cosa que no ocurrirá si no hacemos el camino de conversión que nos corresponda y que permita escuchar las palabras del Señor: “Venid benditos de mi Padre y heredad el Reino preparado para vosotros” (Mt 25,34ss).
Te deseo que sepas aprovechar esta semana que tenemos por delante, antes de comenzar el nuevo Año Litúrgico, el próximo domingo I de Adviento, que, sin duda, la mejor forma será con un buen examen de conciencia, que reconozca todos los errores y pecados, y, con firme arrepentimiento, hacer una buena confesión, manifestando así que Cristo es Rey del Universo y de tu vida, lo cual sin tu libre voluntad no lo podrá ser.
En este día que Cristo Resucitado nos ilumina con su triunfo sobre el pecado y la muerte, pídele con fe y esperanza por las necesidades de cada uno de los Hermanos que aquí nos encontramos en su Madre Amantísima. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 19 de Noviembre

Buenos días.
Qué interesante resulta meditar en las distintas invocaciones de la Letanía Lauretana, por ejemplo la que exclama: “Madre de la misericordia”.
En ella podemos ver una doble vertiente, una, como Madre que es del Divino Hijo, Señor de la Misericordia, del perdón, de la liberación y de la salvación, por lo que está en la mejor de las situaciones para interceder ante su Hijo por sus otros hijos los hombres.
Y en este sentido es igualmente Madre de la misericordia, porque Ella nos acoge así, con compasión y clemencia, para ayudarnos en los sufrimientos y miserias humanas.
Precisamente por ello, su Corazón Inmaculado sufre profundamente al ver a sus hijos que se desvían por los caminos del pecado: orgullo, soberbia, ira, lujuria, envidia…, sin que reaccionen a sus llamadas constantes a la conversión del corazón, tan necesaria siempre, pero no solo necesaria sino urgente, en los graves momentos que vive la humanidad.
¡Qué locura la de los hombres que no sabemos acogernos a la Misericordia de Dios! ¡Tan fácil que lo tendríamos si acudiéramos a la que es la Madre de la Misericordia!
Hoy te pido que reces a María, nuestra Madre y nuestra Guía, para que acuda en ayuda de las necesidades de los Hermanos que aquí nos volvemos a encontrar . AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 18 de Noviembre

Buenos días.
El espíritu de oración debe envolver la vida del cristiano, de manera que de una forma asidua mantenga su corazón elevado a su Dios y Señor,
Y esta actitud la procura de muchas formas y maneras, entre ellas con oraciones hechas como pueden ser los himnos litúrgicos.
Hoy viernes puede ayudarte este Himno de la Hora de Vísperas: “Amo, Señor, tus sendas, y me es suave la carga, (la llevaron tus hombros), que en mis hombros pusiste; pero a veces encuentro que la jornada es larga, que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste, que el agua del camino es amarga..., es amarga, que se enfría este ardiente corazón que me diste; y una sombría y honda desolación me embarga, y siento el alma triste hasta la muerte triste...
El espíritu débil y la carne cobarde, lo mismo que el cansado labriego, por la tarde, de la dura fatiga quisiera reposar... Mas entonces me miras..., y se llena de estrellas, Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas, con la cruz que llevaste, me es dulce caminar.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén
‘Y detrás de tus huellas, con la cruz que llevaste, me es dulce caminar’; la participación en la Cruz de Cristo es un gran privilegio que tenemos los cristianos, cosa que nos puede parecer sorprendente, pero piensa que fue en la Cruz donde finalmente el Señor Jesús te, nos, liberó y salvó; que mientras peregrinemos por este mundo no habrá otro medio para el camino que cargar con la cruz propia y de cada día, para poder finalmente vencer el pecado y la muerte en Cristo Jesús.
Cuesta trabajo entender el Misterio de la Cruz, pero es en la Cruz donde realmente está nuestra fuerza para hacer frente a los enemigos del alma: mundo, demonio y carne.
Aunque también frente a la cruz de cada día no hay otra alternativa más que amarla, pues de lo contrario se hará cuanto se pueda por rechazarla, y cuanto más se reniega de ella, más dura y pesada de vuelve, pues aunque huyas de la cruz en la circunstancia que sea, aparecerá con otra cara en la nueva situación. Y esto no hace falta mucha explicación porque se ve con frecuencia y también en la experiencia personal.
Como cada día, reza hoy al Sagrado Corazón de Jesús, con gran confianza, por las necesidades de los Hermanos que aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 17 de Noviembre

Buenos días.
Nos acercamos a la Solemnidad de Cristo Rey del Universo, y con ella al último domingo del Año Litúrgico.
En la vida, cuando se está ante hechos importantes por suceder o en ellos, se toman actitudes de expectación y de preparación para estar a la altura de las circunstancias.
Nuestras generaciones van acostumbradas a llamarlas poco la atención las cosas más esenciales, dejándose llevar por lo que les van marcando la publicidad, los anuncios y las costumbres del mundo.
Es una lástima que así sea, porque no se repara en las cosas que son realmente importantes, como con las que puedan ser de interés personal, que sí se las atiende.
Llegados hasta aquí, ¿a quién le interesa la Solemnidad de Cristo Rey? Se contestará con verdad que a los católicos, pero, ¿será un domingo más al que asistir a la Misa y poco más?
Las personas nos empeñamos en vivir mirando a cualquier sitio menos al horizonte de la propia vida personal, que es hacia donde cada uno se encamina.
Y en el horizonte personal precisamente está Cristo, Rey del Universo, origen y meta de nuestras vidas, que como confesamos en nuestra Fe, ‘vendrá en poder y gloria a juzgar a los vivos y a los muertos’.
La Liturgia nos pone su Solemnidad en el último domingo del Año, como para decirnos que en el final de nuestra vida estará Él, esperando nuestra vida entregada en la Luz de su Resurrección que se ha apresurado a vivir según sus enseñanzas.
No pierdas de vista el camino de conversión que has de hacer, porque ya ves cómo corre el tiempo, cómo van cayendo los años y la meta está ahí. Mira lo que dice el Señor: “Yo, a cuantos amo, reprendo y corrijo; ten, pues, celo y conviértete. Mira, estoy de pie a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono” (Ap 3,19-21).
Hoy, jueves, reza a Jesús Sacramentado pata que alivie o resuelva, a poder ser, todas las dificultades y problemas que tengan los Hermanos, que aquí estamos, como cada día, en torno a María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es