Reflexión 31 de Enero

Buenos días.
Hoy celebramos la Fiesta de San Juan Bosco, popularmente conocido por Don Bosco, que viviera en el XIX con una vida extraordinariamente luminosa para todo cristiano, que quiera conocer cómo se labra una vida en la santidad por el trabajo, la entrega, a la juventud en su caso, y una gran espíritu de oración bajo el auspicio y la protección de María Auxiliadora, María, Auxilio de los Cristianos. Nació 1815 en Castelnovo (Italia) y murió en 1888 en Turín.
En su abundantísima literatura y sermones, hay enseñanzas muy notables que interesa aceptar para el propio provecho espiritual y humano.
Por ejemplo este consejo: “El pasado debe ser maestro del futuro”. Qué importante es esta propuesta, pues quien así lo tenga en cuenta querrá mantener una vida presente muy bien cuidada en todos los aspectos, para que se constituya en semilla del mejor futuro posible, pues el pasado es lo actual que va quedando atrás, porque el futuro se va haciendo presente en el hoy de cada día.
Importante reflexión que nos deja Don Bosco y que nos convendría no dejarla pasar, para construir una vida al amparo de la Santísima Virgen como él.
Su intercesión es muy poderosa, por lo cual te pido que reces hoy pidiéndole su ayuda para todas las necesidades de los Hermanos que aquí volvemos a encontrarnos, al amparo de María Auxiliadora. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 30 de Enero

Buenos días.
El escritor León Tolstoi dijo que “Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo”.
Efectivamente, cuando la persona, ante cualquier situación adversa, difícil o complicada, sabe mantener la paciencia por el tiempo necesario, que quizás ni sepa cuánto será el que deba transcurrir, encontrará la solución, el triunfo.
Se les define como los dos guerreros más poderosos, porque se sabe que la vida es un campo de batalla, en el que la persona ha de tener claro que si no mantiene la tensión que impone esta realidad, no podrá alcanzar nada, pues la inestabilidad común que impone el escenario social no le deja impasible.
Desgraciadamente, por el pecado original de Adán y Eva no estamos en el Paraíso, sino todo lo contrario, vivimos en un mundo que entre todos lo hacemos hostil y en el que la discrepancia, en lugar de ser punto de encuentro es motivo de rivalidad, que ya sabemos a lo que empuja esta actitud de pretender ser más que el otro, de quedar por encima del otro, de tener siempre la razón y de imponer el propio criterio o la propia voluntad.
Como vemos a diario se necesita el ejercicio continuado de la virtud para poder ser lo que nos pidió el Señor Jesucristo: “Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo… Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,13-16).
Este ejercicio continuado de la virtud exige revisarlas continuamente, como hoy se nos propone la paciencia administrando el tiempo, lo que se conoce también como ‘saber esperar’.
Cuando el cristiano tiene claro que las virtudes son la verdadera estructura de su vida, sin duda que la conversión ha comenzado y el camino de santidad se abrirá paso en su vida.
Con tu oración hoy, sencilla, humilde y pobre, podrás alcanzar las gracias precisas para todas las necesidades de los Hermanos, que en María Santísima nos encontramos aquí. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 29 de Enero

Buenos días en el Día del Señor.
En este 4º domingo del Tiempo Ordinario del ciclo A, la Palabra de Dios que se proclama en la Santa Misa en muy rica en su contenido y en su significación. La primera lectura, de la Profecía de Sofonías, es una llamada muy importante, máxime si la escuchamos en el eco que nos dejó el mensaje de la Virgen María, Reina de la Paz, el pasado día 25 y del que meditamos el día 27.
Dice así la lectura: “Buscad al Señor los humildes de la tierra, los que practican su derecho, buscad la justicia, buscad la humildad, quizá podáis resguardaros el día de la ira del Señor. Dejaré en ti un resto, un pueblo humilde y pobre que buscará refugio en el nombre del Señor.
El resto de Israel no hará más el mal, no mentirá ni habrá engaño en su boca. Pastarán y descansarán, y no habrá quien los inquiete”.
No creo que estemos muy lejos de que se cumpla esta Palabra de una forma muy concreta y definitiva, por ello debemos escucharla e intentar pertenecer, para la Gloria de Dios y bien de nuestras almas, a ese ‘resto’ que es ‘un pueblo humilde y pobre que buscará refugio en el nombre del Señor’.
Hagamos, igualmente, vida propia la oración colecta con la que la Iglesia ora hoy en la Santa Misa: “Señor, Dios nuestro, concédenos adorarte con toda el alma y amar a todos los hombres con afecto espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo”.
Pues con este programa de vida que nos deja la Sagrada Liturgia en este Día del Señor, pues también las otras dos lecturas de la Misa son extraordinariamente ricas, os dejo para que la oración nos ayude a dar pasos seguros en la santidad que nos urge alcanzar.
Por si lo necesitáis, las citas de las lecturas son: Sof 2,3;3,12-13 – Salmo 145 – 1 Cor 1,26-31 – Mt 5,1-12.
Ya te pido que reces al Señor Jesús Resucitado por todas las necesidades de la Iglesia y de sus miembros, particularmente de los que aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 28 de Enero

Buenos días.
Hoy celebra la Iglesia la fiesta de Santo Tomás de Aquino, prestigioso teólogo y filósofo, que está considerado como el principal representante de la enseñanza escolástica. Vivió entre 1225 a 1274.
Él dirá: "Justicia sin misericordia es crueldad", lo que por poco que se piense se acepta como una verdad rotunda. Y como todas las verdades nos llevan a la reflexión, pues la justicia, que es algo que todos ejercemos en un sentido u otro, verdaderamente se convierte en crueldad cuando en aras de ella se niega toda compasión y misericordia.
Y no digamos cuando la justicia se imparte anónimamente desde los poderes públicos, donde la persona se pierde en el maremágnum de historias y de casos, haciéndose todo mucho más difícil y tantas veces confuso para desgracia de las personas afectadas.
Ejercitarse en la virtud de la Justicia es una exigencia para todo cristiano, pero también debe serlo para cualquier persona, pues sin ella no podrá darse vínculos de convivencia aceptables y, mucho menos, relaciones de amistad o familiaridad serias y veraces.
Bueno será dar una vuelta por el propio corazón para examinar en qué grado de la auténtica justicia vivimos y la practicamos.
Reza a María, nuestra Madre y nuestra Guía, hoy, por todas las personas que sufren la injusticia en cualquier situación, para que Ella venga en su ayuda y protección. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 27 de Enero

Buenos días.
El pasado día 25 la Virgen Santa María de la Paz volvió a dejar un mensaje universal en Medjugorje, que como veis es grave en las palabras y determinante en el contenido.
Dice así: “Queridos hijos, orad conmigo por la paz, porque Satanás quiere la guerra y el odio en los corazones y en los pueblos. Por eso, orad y sacrificad vuestros días haciendo ayuno y penitencia, para que Dios os dé la paz. El futuro está en una encrucijada, porque el hombre moderno no quiere a Dios. Por ello la humanidad se dirige hacia la perdición. Vosotros, hijos míos, sois mi esperanza. Orad conmigo para que se haga realidad lo que comencé en Fátima y aquí. Orad y dad testimonio de la paz en vuestro entorno, y sed personas de paz. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!”.
Advierte afirmando que ‘Satanás quiere la guerra y el odio en los corazones y en los pueblos’, lo cual tiene una posible repercusión muy peligrosa, ‘por eso, dice seguidamente, orad y sacrificad vuestros días haciendo ayuno y penitencia, para que Dios os dé la paz’.
Y aquí viene una afirmación que conviene tenerla muy en cuenta: ‘El futuro está en una encrucijada’, que es como decir que la situación es tan incierta que puede pasar cualquier cosa, y explica a continuación: ‘porque el hombre moderno no quiere a Dios’, razón más que lógica para que afirme la Virgen que ‘la humanidad se dirige hacia la perdición’.
Resulta muy consolador que en ese ‘vosotros’ que dice seguidamente, estemos tú y yo, y ojalá que no la defraudemos: ‘Vosotros, hijos míos, sois mi esperanza’.
‘Orad y dad testimonio de la paz en vuestro entorno, y sed personas de paz’.
Todo un programa de vida ante nosotros que debemos atender con verdadero amor a la Santísima Virgen, tanto por el bien de todos como de la Santa Madre Iglesia que no es ajena a todo el desvarío que hay en nuestro mundo.
Para poder atender a la demanda de la Virgen Santísima es necesario no olvidar el camino de conversión que procurará responder con toda eficacia a su fuerte llamada.
Y orad a Ella para que también atienda las necesidades de los Hermanos, que aquí nos encontramos en Ella cada día. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 26 de Enero

Buenos días.
Otra obra de Misericordia espiritual es: “Sufrir con paciencia los defectos de los demás”, lo que no es muy común en la convivencia, ya que requiere unas actitudes que no parecen fácilmente asumibles.
El egoísmo y/o el egocentrismo hace a las personas que todo gire a su alrededor, sin admitir ninguna molestia o quebranto de sus planes o deseos; y, en todo caso, se podrá soportar una inconveniencia del otro, siempre que no moleste demasiado ni venga a entorpecer los propios intereses.
Si además atendemos que ha de sufrirse ‘con paciencia’ los defectos e inconvenientes de los demás, ahí ya sí que la cosa se hace harto difícil.
Sin virtudes, como la humildad, la generosidad o la negación de sí mismo, primera condición del Señor Jesucristo para seguirle (Mt 16,24),   será harto difícil por no decir imposible vivir esta Obra de Misericordia cuando se ponga en el camino.
Las Obras de Misericordia no son fáciles de practicar, siendo muy importantes en el devenir de la vida cristiana por la frecuencia con que se presentan para ser practicadas, razón por la que se necesita una actitud abierta a esa conversión de vida que nos permita, entre otras cosas, vivir el consejo evangélico: “En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores… Si me amáis, guardaréis mis mandamientos…” (Jn 14,12-15).
Hoy, jueves, reza al Señor en su presencia eucarística en favor de todas las necesidades de los Hermanos, que nos volvemos a encontrar aquí en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 25 de Enero

Buenos días en la Fiesta de la Conversión de San Pablo.
Hoy se clausura el Octavario de Oración por la Unión de las Iglesias Cristianas, que confiemos hayan sido acogidas en el Cielos todas estas oraciones y nos obtengan las multitud de Gracias que se necesitan para superar tan graves divisiones, que al menos lo son en los Hermanos que profesamos la Fe en el Señor Jesucristo.
Más allá de este día, deberíamos tomar una muy clara conciencia de que cada día hay que trabajar y mucho porque la UNIDAD, según el Corazón de Cristo, nos envuelva a todos de forma que hagamos al mundo creíble que Jesús es el enviado de Dios Padre para la redención y salvación de los hombres (Jn 17).
Debemos tomar conciencia clara de la importancia de este Don de la Unidad, para tener igualmente la idea lúcida y transparente de que el trabajo personal que se ha de hacer, es de todos los días, un esfuerzo paso a paso, grano a grano, porque uno de los empeños del demonio, que bien lo tiene demostrado, es insistir en dividir todo y a todos a los que encuentra en el camino; aquí viene a la memoria las palabras de San Pedro: “Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar...” (1Pe 5,8).
Pues deberemos trabajar por profundizar bien en el conocimiento de este gran don de la Unidad, al tiempo que vamos actuando sin descanso para lograrla en sí mismo y expandirla en todos los niveles propios de nuestra convivencia, y más allá, con la oración intensa y llena de gozo por la experiencia personal lograda de ver superada toda división en el propio corazón y en la propia vida.
Al Apóstol Pablo dirigimos hoy nuestra oración confiada para que nos sostenga y ayude en todas las necesidades a los Hermanos, que aquí nos encontramos en la Santísima Virgen María. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 24 de Enero

Buenos días.
Decía San Francisco de Sales, cuya Fiesta celebra hoy la Iglesia, “Nadie va al cielo con los ojos secos”, y el Señor Jesucristo nos enseñó en las Bienaventuranzas: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”.
Bien conocemos que el llanto tiene varias vertientes, pues unas veces puede estar suscitado por la tristeza sufrida ante una desgracia grave u otra circunstancia sería, que aflige fuertemente a la persona, también puede ser por el pecado serio grave o por la impotencia ante una injusticia sufrida, etc.
Igualmente puede ocurrir que se llega a llorar por reacciones de egoísmo, soberbia, ira, etc., situaciones adversas que en lugar de encajarlas por el camino sencillo de la humildad, se opta por el rechazo frontal de la situación que al no poder responder con alguna acción contundente, se rompe por el llanto cargado de la fuerza de los pecados capitales, que bien sabemos que son nada baladí.
Claro está que con este tipo de lágrimas será imposible llegar al cielo, sí, en cambio, con las que son bendecidas por el Señor Jesucristo en el Sermón del Monte con el consuelo del Amor de Dios.
Es común en cualquier moneda su cara y su cruz, lo que nos exige mirar con atención cualquier cosa o situación para darle el justo valor, sin los excesos del reduccionismo o del relativismo en el que en muchas ocasiones nos movemos, y la lógica consecuencia del error o, cuando menos, la duda.
San Francisco de Sales tuvo y enseñó una espiritualidad profunda pero sencilla; acércate hoy a él, bebe de su espiritualidad, y reza para que con su intercesión alcance gracia y bendición para todas las necesidades de los Hermanos, que aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 23 de Enero

Buenos días.
Con más frecuencia de la que nos gustaría, se siguen produciendo a lo largo y ancho de nuestro mundo, persecuciones y martirios de cristianos .
Desde el comienzo de la era cristiana, en la Iglesia Católica, es una constante la de sufrir el martirio cruento en sus miembros, que de alguna manera a nadie extraña, aunque a todos debería hacer sufrir y pensar.
El martirio es una corona que reciben aquellos que, en la Providencia inescrutable de Dios, dan la vida por el evangelio y la extensión del Reino de Dios, esto es, por la salvación de los hombres siguiendo las huellas de Jesucristo, que redimió y salvó al hombre en la muerte en Cruz, tras vivir la Pasión.
El mártir, y aquí incluiríamos todo tipo de martirio: cruento e incruento, por la participación en el Misterio Redentor de Cristo, participa de una forma especial, singular, en el Reino del mismo Señor Jesucristo.
Lo expresa muy bien Soren Kierkegaard: “El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza”.
Es bueno aceptar el martirio en la propia vida, pues no se sabe hasta dónde podrá llegar ésta y su desenlace, aunque el martirio incruento sí está más propicio a hacerse presente y visible en la experiencia humana; este martirio incruento se debe acoger, aceptar y sufrirlo lo más dignamente posible.
Con fe y esperanza te pido que reces ya al Padre Dios, Señor de la Historia, de la Vida y de la Muerte, para que derrame sus gracias sobre todos los Hermanos que aquí nos volvemos encontrar en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 22 de Enero

Buenos días en el Día del Señor.
Estamos celebrando el Octavario por la Unión de las Iglesias y en este Tercer Domingo del Tiempo Ordinario, la Iglesia nos ofrece, en la segunda lectura que se proclama en la Santa Misa, esta perícopa de la 1ª Carta de San Pablo a los Corintios, 1,10-13.17: “Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir.
Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo.
¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis bautizados en nombre de Pablo?
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el Evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo”.
Vemos cómo ya al comienzo de la predicación apostólica, surgieron enseguida las divisiones: “os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesucristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros”; parece que fuese la gran bandera que enarbola el enemigo con una gran destreza, para hacer que entre todos contribuyamos al desgarramiento del Cuerpo Místico de Cristo.
Estos días en los que comunitariamente, todas las Iglesias cristianas oramos por su UNIÖN, para llegar a hacer realidad los deseos ardientes del Señor Jesucristo (Jn 17), reflexionemos lo que está a nuestro alcance para lograr la unidad: de sí mismo y con los más cercarnos, para así poder contribuir a la unidad en todos los niveles de la Iglesia y de la Sociedad.
Pero no olvides de rezar también al Señor Jesús Resucitado, por todas las necesidades e intenciones de los Hermanos que aquí volvemos a encontrarnos en su Santísima Madre. AMÉN. 
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es