Reflexión 16 de Noviembre

Buenos días.
Mark Twain escribió esta sentencia: “Una mentira puede correr seis veces por el mundo antes de que la verdad haya tenido tiempo de ponerse los pantalones”.
Parece interesante para reflexionar sobre algo, que ya hemos tratado en otras ocasiones, como es la mentira.
Resulta curioso comprobar cómo la mentira es dinámica, rápida en su propagación, se transmite con una facilidad asombrosa, llevando, lógicamente, a la persona a la confusión casi sin darse cuenta.
Moralmente es nociva y además punible, pues sabemos que el octavo mandamiento de la Ley de Dios exige ‘no mentir’, pero es curioso como en nuestro tiempo y en nuestro entorno se acepta la mentira de la forma más natural.
La mentira es algo grave cuando arrastra a personas ignorantes o de pocas luces al error, y hasta a la equivocación en lo que es la vida más inmediata.
Resulta ser un pecado que se practica con gran frivolidad y hasta a veces con alevosía, arrastrando al error, como ya hemos dicho, a quien es víctima de la mentira que se trate.
Pero lo que realmente es grave que haya una permisividad tan grande ante la mentira, de forma que se tolere sin que se la denuncie, hasta el punto que en no pocas ocasiones la mentira termine tapando o ahogando la verdad que se antepone a esa mentira.
La verdad es luz, la mentira es tiniebla; pues llega a prevalecer ésta sobre aquella, de forma que la luz queda oculta por la oscuridad de las tinieblas.
¿Qué está pasando en la conciencia de las personas?
¿Hasta dónde va a llegar el subvertir, el alterar, el transformar la realidad de lo establecido?
Esta clave que se ha abierto camino de una forma tan dura como real, ¿hasta dónde nos llevará?
Acabo con una pregunta muy personal: ¿Qué es realmente la verdad para ti? ¿La amas?
Escucha al Señor Jesucristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6).
No dejes de rezar hoy a San José en favor de las necesidades espirituales y materiales de los Hermanos, que aquí volvemos a encontrarnos en torno a su Santísima Esposa. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
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Reflexión 15 de Noviembre

Buenos días.
La Iglesia celebra hoy a San Alberto Magno, un prestigioso Dominico (hijo de Santo Domingo de Guzmán), que vivió en el siglo XIII. Fue Obispo, Doctor de la Iglesia y Patrón de las ciencias naturales. Explicó con argumentos sólidos que la tierra es redonda.
Los propios contemporáneos de San Alberto, fueron quienes le dieron el título de "Magno"; por la profundidad y amplitud de sus conocimientos solían llamarle también "el Doctor Universal", pues sus conocimientos en todos los campos eran extraordinarios. El monje Rogelio Bacon le consideraba como "una autoridad" y calificaba sus obras de "fuentes originales".
San Alberto fue el maestro de Santo Tomás de Aquino, el más importante de los teólogos de todos los tiempos, pero Alberto es un hombre grande por sí mismo.
Lo que se sabe sobre su juventud, es que estudió desde los 16 años en la Universidad de Padua donde vivía su tío. Allí encontró en 1222, al Beato Jordán de Sajonia, segundo maestro general de la orden de Santo Domingo, quién lo dirigió en la vida religiosa y escribió desde Padua a la Beata Diana de Andelo, que estaba en Bolonia, anunciándole que había admitido en la orden a diez postulantes, "y dos de ellos son hijos de condes alemanes": Uno era Alberto.
Cuando el conde de Bollstädt se enteró de que su hijo vestía el hábito de los frailes mendicantes, se enfureció sobremanera y habló de sacarlo por la fuerza de la orden. Pero los superiores de Alberto le enviaron discretamente a otro convento, probablemente el de Colonia, Alemania donde estaba la escuela más importante de la orden y la cosa paró ahí. El hecho es que Alberto enseñaba en Colonia en 1228 y en 1229 vistió el hábito de los frailes predicadores.
Su vida es muy amplia en sus conocimientos y saberes, pues destacó como teólogo, geógrafo, filósofo, químico y en general un polímata de la ciencia medieval. Se caracterizaba por su nobleza y liderazgo.
En 1278, dos años antes de su muerte, cuando dictaba una clase, le falló súbitamente la memoria y perdió la agudeza de entendimiento.  
La visión de la escalera: San Alberto había dicho que, de joven, le costaban los estudios y que por eso una noche dispuso huir del colegio donde estudiaba.  Pero al tratar de huir por una escalera colgada de una pared, cuando llegó a la parte de arriba se encontró con Nuestra Señora la Virgen María que le dijo: "Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a mí que soy 'Causa de la Sabiduría'?  Si me tienes fe y confianza, yo te daré una memoria prodigiosa. Y para que sepas que sí fui yo quien te la concedí, cuando ya te vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías". Aquello sucedió como la Virgen le dijo. 
Efectivamente, dos años después, a los 74 años, murió apaciblemente cuando se hallaba sentado conversando con sus hermanos en Colonia, sin que hubiese padecido antes enfermedad alguna. Era el 15 de noviembre de 1280.
San Alberto Magno había mandado a construir su propia tumba, ante la cual todos los días iba a rezar el Oficio de Difuntos, una práctica que le llevó a familiarizarse con su muerte antes de que aconteciera.
En este mes de los Difuntos, puede ayudarnos a reflexionar sobre la propia muerte esta actitud y comportamiento de San Alberto.
Con esta gran figura de la Cristiandad nos quedamos para acoger todo lo que con su vida y su obra nos enseña, y avanzar un poco más en el propio camino de conversión que es la que nos llevará a la Santidad necesaria para culminar felizmente la jornada terrenal.
Reza con gran confianza hoy a San Alberto Magno, para que interceda en favor de todas las necesidades de los Hermanos que volvemos a encontrarnos aquí, en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
Madrid – España
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Reflexión 14 de Noviembre

Buenos días.
Hemos comenzado la semana con el llamamiento de la Santa Madre Iglesia, a mantener la conciencia de que entre nosotros hay Hermanos que sufren los azotes de la pobreza material, así como en otros aspectos de la vida humana.
Bien estaría que, manteniendo el espíritu de la pobreza evangélica, seamos capaces de orar con insistencia al Padre de las Misericordias para venga en auxilio de todos esos Hermanos que necesitan disponer de lo necesario, pero también que conforte y auxilie a todos los que, de una u otra forma, viven la pobreza social en cualquiera de sus múltiples manifestaciones.
Hemos de hacer un esfuerzo por pensar y reflexionar para tomar conciencia clara de lo que es y abarca la pobreza; para entender a tantas personas que viven en pobreza porque carecen de muchas cosas, como puede ser: compañía, comprensión, salud, lucidez espiritual o moral, o lo que es peor: carecen de Esperanza.
Te animo a que hagas frente a esta triste realidad que te rodea y lleves la Luz de Cristo Resucitado a donde te encuentres cualquier clase de pobreza, y si tu estuvieras inmerso en alguna de ellas, procura transformarla entrando por la enseñanza del Señor Jesucristo: “Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mt 5,3); y si necesitaras ayuda para ello, no dudes de pedirla.
Y ya reza al mismo Padre Dios, para que envíe su Gracia, en sus necesidades, a todos los Hermanos que aquí volvemos a encontrarnos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón
MATER CHRISTI
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Reflexión 13 de Noviembre

Buenos días en el Día del Señor.
Estamos celebrando la VI Jornada Mundial de los Pobres.
La Iglesia Católica nos llama a vivir particularmente hoy con la mirada puesta en los más desfavorecidos, en los más pobres en todos los sentidos de la historia humana.
Jesús es muy elocuente cuando habla de los pobres, y mucho más en sus actitudes y comportamientos frente a ellos.
Hoy deberíamos repasar la Palabra de Dios para cuestionar el propio corazón: sus actitudes y comportamientos frente a la pobreza y, sobre todo, frente a los que la sufren en cualquiera de sus múltiples variables.
Pero para esto es necesario que escuchemos al Maestro: “Aprender de Mí que soy manso y humilde de corazón” (Mt 11,29), pues sin estas virtudes es muy difícil servir al Señor en los pobres, como Él desea y espera de cada uno.
Hoy la Iglesia reza así: “Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu servicio porque en servirte a ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo”.
Si somos capaces de mantener ante los Hermanos más pobres y necesitados, sea de cualquier bien material, moral, espiritual o humano, el mejor servicio a sus necesidades y demandas, podremos caminar ‘alegres en el servicio divino’ y hacer de la propia vida la mejor opción humana que se pueda pensar, esperando y confiando escuchar las palabras del Señor Jesucristo: “Ven bendito de mi Padre, hereda el reino preparado para ti desde la creación del mundo…” (Mt 25,34ss).
Esta Jornada Mundial de los Pobres que la Santa Iglesia, Madre y Maestra, pone ante nosotros, sí ha de ser para nosotros un punto de inflexión para hacer el camino serio y recto de conversión que necesitamos cada uno.
Reza hoy con fe y esperanza, de la mano de María, nuestra Madre y nuestra Guía, por todos los Hermanos, por sus pobrezas, para que el Señor Resucitado las colme de su Amor y de su Misericordia. AMÉN.
Emilio Castrillón 
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Madrid – España
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Reflexión 12 de Noviembre

Buenos días.
Siempre será algo muy provechoso pararse a reflexionar y meditar en relación a la Santísima Virgen, en todas sus virtudes, sus dones, privilegios y actitudes que tienen como estandarte su propio reconocimiento como: la humilde esclava del Señor.
En las Letanías Lauretanas se reza a la Virgen Santísima como “Puerta del cielo”, tres palabras que encierran un gran contenido y sentido de nuestra Fe cristina, pues bien sabemos que Ella es la que indirectamente nos abrió la ‘puerta del cielo’, una vez que aceptara el plan de Dios Padre para ser la Madre del Mesías.
Realmente fue el Señor Jesucristo el que con su Muerte en la Cruz nos redimió del pecado y de la muerte, y fue el que entró glorioso en el cielo llevando consigo a todos los bienaventurados que rescató del ‘seno de Abraham’ y que esperaban la victoria del Mesías.
Y ahora, cuando se vive la Fe unidos a la Virgen María en una devoción madura, podemos aceptar que Ella nos llevará a la Puerta del Cielo en el que nos introducirá su Hijo Jesucristo, Redentor y Salvador nuestro.
A Ella, María, nuestra Madre y nuestra Guía, le pedimos hoy por las necesidades de los Hermanos que aquí volvemos a encontrarnos. AMÉN.
Emilio Castrillón 
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Madrid – España
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Reflexión 11 de Noviembre

Buenos días.
No descubrimos nada nuevo si decimos que en nuestra sociedad el materialismo es una realidad que lo envuelve prácticamente todo, que lleva a las personas a apoyar todo su éxito en el poder del dinero.
Se hace del dinero un verdadero ídolo que se busca con todo el interés; la persona es capaz de cualquier esfuerzo para conseguirlo.
Es cierto que en una sociedad mercantilista, el dinero juega un papel decisivo para conseguir cosas, favores y toda clase de bienes materiales, pero sería muy interesante que se reflexionara un poco de la relación personal que se tiene con el dinero, porque siendo tan necesario puede llevar a la persona a situaciones de verdadera esclavitud.
Ya decía Alejandro Dumas: “No estimes el dinero en más ni menos de lo que vale, porque es un buen siervo y un mal amo”, lo cual ya es muy elocuente para aprender a guardar la distancia suficiente con el dinero, de forma que nunca lleve a exigir actos o comportamientos ilícitos o inmorales.
Como siempre, será esta cuestión del dinero y de su empleo un motivo de encuentro consigo mismo, y a través de la reflexión de cómo es la relación que mantenemos con él, se estará en condiciones de rectificar errores o desórdenes que impulsa el mal uso del dinero.
Te pido ya que reces al Sagrado Corazón de Jesús por todas las necesidades materiales y espirituales de los Hermanos que, un día más, aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón 
MATER CHRISTI
Madrid – España
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Reflexión 10 de Noviembre

Buenos días.
Con motivo de la Solemnidad de Todos los Santos y de la Conmemoración de los Fieles Difuntos, nos hicimos eco del artículo de la Fe: ‘Creo en la Comunión de los Santos’, pues, bien, hoy vamos a detenernos en el siguiente artículo de la Fe que profesamos cuando decimos: ‘Creo en el perdón de los pecados’.
Es muy importante creer en el ‘perdón de los pecados’, pues nos lleva a ponernos ante la Misericordia de Dios que siempre, siempre, nos perdonará todos los pecados cuando seamos capaces de reconocerlos y de arrepentirnos de ellos.
Y no solo lo que es el Sacramento de la Penitencia, que por la confesión de los propios pecados quedamos absueltos de ellos, sino lo que es más importante: que Dios omnipotente, justo y misericordioso, hará cuanto sea posible para que la persona sea justificada de sus faltas y pecados, pues lo único que impide ese Amor infinito de Dios hacia las personas es la libertad con que las dotó, que ha de respetar siempre y en toda ocasión.
No se suele creer totalmente en la libertad personal de cada uno, pues se argumentan cosas como los condicionamientos, las presiones y otras cosas que aunque tengan verdad en el conjunto de la vida humana no así en la vida personal, pues siempre en la madurez de la persona, por su edad y su experiencia de vida, sabrá lo que es bueno y malo, lo que está bien y mal, lo que es lícito y lo que no.
Por tanto, seamos serios y pongamos las cosas en su sitio, con objetividad y verdad, pues nadie ni nada nos puede obligar a pecar tomando caminos erróneos o realizando actos ilícitos o pecaminosos en tanta variación como podemos encontrar en el devenir de la vida humana; ahí tenemos infinidad de ejemplos en los santos y los mártires.
Y como profesamos que creemos en el perdón de los pecados, busquemos, por el reconocimiento y el arrepentimiento, el perdón de los mismos y la paz que conlleva.
Hoy te pido que reces como jueves que es al Señor Jesús Sacramentado, para que todos los Hermanos que aquí nos reunimos en María, nuestra Madre y nuestras Guía, seamos capaces de buscar y pedir el perdón de nuestros pecados, pues si no se entra por este camino, la Luz de Cristo Resucitado no podrá brillar en nuestras almas. AMÉN.
Emilio Castrillón 
MATER CHRISTI
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Reflexión 9 de Noviembre

Buenos días.
Hoy el Pueblo de Madrid celebra a su Patrona Santa María La Real de la Almudena.
La historia nos dice que en la pequeña villa que llegaría a ser la actual capital de España, se veneró desde siempre como Patrona una imagen de la Virgen denominada "Santa María de la Vega" o de "La Concepción Admirable".
En el siglo VIII, ante la inminente invasión sarracena, entre los año 711 a 714, los cristianos de la villa, para evitar que la imagen fuera profanada, la escondieron en la muralla.
En 1083-1085, el Rey Alfonso VI al conquistar Magerit, convocó una procesión que él encabezó, y al llegar justo al cubo de la muralla cercano a la Almudayna, unas piedras se derrumbaron y en el hueco estaba la Imagen de la Virgen con dos cirios encendidos. Era el 9 de noviembre de 1085, más de tres siglos y medio después de que hubiera sido ocultada para protegerla. Desde entonces se pasó a llamar la Virgen de la Almudena.
Los regidores de la Villa el 8 de septiembre de 1646, con motivo del cese prodigioso de las inundaciones que azotaron Madrid, por mediación de la Virgen, tomaron la grave decisión por la que "esta Villa vota la asistencia a la festividad de Nuestra Señora por siempre jamás..."
Desde 1977, que el Santo Padre acepta el nombramiento de Santa María La Real de la Almudena como Patrona de la Archidiócesis de Madrid, se traslada por parte del Ayuntamiento la conmemoración del Voto de la Villa del 8 de septiembre al 9 de noviembre, por lo que hoy volverá el Alcalde de Madrid a renovar ante la Virgen este ‘Voto de la Villa’.
Cualquier Fiesta de la Santísima Virgen María es motivo de alegría y gozo para los cristianos, pero cuando la advocación que se celebra es la de la propia Patrona, el compromiso con Ella es mayor. Esta realidad que, al menos una vez al año, nos acoge a todos, es una buena ocasión para pararse a orar con ella y pedirla tantas cosas que personalmente y como pueblo necesitamos.
Y también fijarnos en aquellos hechos por los que la Virgen Santísima se manifestó y con los que nos otorgó su Patrocinio a través de la Santa Madre Iglesia Católica.
Pues que Santa María La Real de la Almudena nos alcance la PAZ que necesitamos, y en esta PAZ nos mantenga unidos a todos los pueblos de España y del mundo entero.
Hoy le rezamos a Ella, con gran Fe y Confianza, por todas las necesidades de los Hermanos de esta Casa de la Madre y Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón 
MATER CHRISTI
Madrid – España
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Reflexión 8 de Noviembre

Buenos días.
Al iniciar el día nos encontramos con la monotonía de cada jornada, pero al tiempo tenemos ante sí una jornada novedosa, que no sabemos lo que nos traerá, ni cómo lo tendremos que afrontar de la mejor forma que nos permita encarar correctamente todas las vicisitudes que se presenten.
Bueno es, por tanto, que miremos al Señor, que es todo silencio y quietud, para que nos ayude.
Aquí traigo un Himno de la Hora de Laudes para que nos ayude a centrar el comienzo cada día:
“Comienzan los relojes a maquinar sus prisas; y miramos el mundo. Comienza un nuevo día.
Comienzan las preguntas, la intensidad, la vida; se cruzan los horarios. Qué red, qué algarabía.
Más tú, Señor, ahora eres calma infinita. Todo el tiempo está en ti como en una gavilla.
Rezamos, te alabamos, porque existes, avisas; porque anoche en el aire tus astros se movían.
Y ahora toda la luz se posó en nuestra orilla. Amén”.
Que este nuevo día esté lleno de la Luz de Cristo Resucitado, para que sepamos vivir y actuar todo en el agrado de Dios.
Te pido que no olvides, que no demores, rezar al Señor, Padre de los Astros, en intercesión de todas las necesidades de los Hermanos, que nos encontramos aquí en María, nuestra Madre y nuestra Guía.
Emilio Castrillón Hernández
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Reflexión 7 de Noviembre

Buenos días.
Estamos viviendo este mes de noviembre, mes de los Difuntos, y según avanzan los días no deberíamos perder de vista esta conmemoración por dos razones: una, porque no deberíamos dejar se ofrecer sufragios por las benditas almas del Purgatorio, y dos, porque es una situación en la que algún día cada uno de nosotros se ha de encontrar ante ella.
A ninguna persona hay que convencerla que ha de pasar por su propia muerte, que llegará como ladrón en la noche, pero que bien merece la pena prepararse para ese tránsito, pues las cosas que no se hacen en los momentos convenientes y se dejan para última hora no suelen salir bien del todo.
Y este asunto de prepararse para bien morir se le ha de tener presente para no malograr la peregrinación a la Casa del Padre, pues no cuesta tanto trabajo revisar frecuentemente la propia vida buscando siempre que sea del agrado de Dios, e ir corrigiendo todos los errores que por la condición humana se van cometiendo.
El examen de conciencia frecuente, el reconocimiento de las faltas, pecados y errores, el arrepentimiento sincero y la petición de perdón, será la fuerza de una vida que camina con paso firme hacia el encuentro del Padre Dios, sin dejar de atender todas aquellas cosas que por obligación, del tipo que sea, se han de observar.
Plantea cómo llevar una vida más ordenada aún de la que tienes; avanza con alegría en la esperanza de Cristo Resucitado hacia la meta, sabiendo que muriendo en el Amor de Dios la felicidad eterna está asegurada.
Ahora podemos rectificar todos los errores que hayamos podido cometer o se comentan en los días siguientes, luego no podrá ser, es lo que les ocurre a nuestros hermanos en la fe que se encuentran purificando sus faltas en el Purgatorio, pues después de su tránsito ya no pudieron ‘merecer’ para purificar sus deficiencias.
Reza también hoy por todos los Hermanos que aquí nos encontramos en María, nuestra Madre y nuestra Guía, para que todos tengamos la lucidez suficiente para prepararnos a bien morir y sepamos enseñárselo a los demás. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
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