Reflexión 29 de Abril

Buenos días.
Alguna vez ya hemos comentado lo importante que es tener la conciencia bien formada y en una buena actividad, pues cuando no es así la persona no es dueña del buen gobierno de su propia vida.
Resulta triste que se vea cómo las personas se dejan manipular por señuelos y falsedades, que las arrastran a creer cosas, cuando menos inexactas, cuando más falsas de toda falsedad, pero al no tener esa conciencia clara necesaria para saber juzgar con rectitud, se acepta lo que los ‘manipuladores de masas’ quieren.
A la persona le ha de interesar más la propia conciencia que la opinión de los otros, que alguna vez puede estar en lo cierto pero que, al menos en los tiempos que corremos, es muy difícil que busque la Verdad del que es el Camino y la Vida. “Jesús le responde: Yo soy el camino y la verdad y la vida” (Jn 14,6).
Estaremos de acuerdo que nos encontramos en momentos muy difíciles en los diferentes aspectos de la vida, pero precisamente porque son momentos especiales tenemos la obligación seria, por no decir sagrada, de trabajar por tener una conciencia recta, limpia y reflexiva, capaz de llamar la atención ante cualquier equivocación o decisión que no sea adecuada o correcta.
Porque además tenemos el deber de vivir según los consejos evangélicos, por lo que recuerda aquel en el que Jesús nos dice, te dice, me dice: “Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,14-16).
Con lo mejor de tu conciencia, reza ya por las necesidades de los Hermanos que, en los Sagrados Corazones de Jesús y de María, nos volvemos a encontrar hoy aquí. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
Madrid – España
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Reflexión 28 de Abril

Buenos días.
San Luis María Grignion de Montfort, francés del siglo XVII, fue desde su infancia un gran amante de la Santísima Virgen, lo cual le costó muchas contrariedades, incomprensiones y hasta persecuciones.
Su vida es digna de ser leída para ver lo que cuesta la santidad, a pesar de tener la certeza de estar en el camino recto.
Hay una frase suya muy conocida que por tal no es menos elocuente: “María es el camino más seguro, el más corto y el más perfecto para ir a Jesús”.
Ha habido muchas personas que han comprobado la veracidad de esta afirmación de San Luis María, por eso cuando se quiere acercar a una persona al conocimiento del Señor Jesucristo no hay cosa mejor que enseñarle a relacionarse con María, pues Ella nunca se queda con nadie para sí y lo lleva enseguida a su Hijo Jesús, para que se consolide su Fe y su Amor a la Ley santa de Dios.
Hay rasgos de la vida de San Luis María dignos de reseñar aunque sea muy brevemente.
Dedicó todas sus grandes cualidades de predicador, de conductor de multitudes, de cantante y compositor a predicar misiones para convertir pecadores, viajando incansablemente por los distintos lugares de Francia anunciando el Evangelio y llevando el Amor de Dios Padre al corazón de las personas.
A pie y de limosna se fue hasta Roma, pidiendo a Dios la eficacia de la palabra, y la obtuvo de tal manera que al oír sus sermones se convertían hasta los más endurecidos pecadores. El Papa Clemente XI, al que recurrió para confirmar si su predicación tenía los errores de los que le acusaban, lo recibió y le concedió el título de "Misionero Apostólico", con permiso de predicar por todas partes.
De él tomé la fórmula de la consagración a la Santísima Virgen más sencilla que conozco, que aquí he referido alguna vez y que os recomiendo muy vivamente; se puede hacer cada día en el momento que se estime más conveniente: “Soy todo tuyo Reina mía, Madre mía, y cuanto tengo tuyo es”.
A San Luis María Grignion de Montfort te pido que le encomiendes hoy, con una oración sencilla, todas las necesidades de los Hermanos, que aquí nos encontramos en torno a la Reina y Madre de todo lo creado, María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 27 de Abril

Buenos días.
Antes de ayer no faltó la Virgen María Reina de la Paz para comunicar en Medjugorje, a través de Marija Pavlovic, su mensaje de cada día 25 de mes.
Dijo la Santísima Virgen: “Queridos hijos, os miro y veo que estáis perdidos.
Por eso os invito a todos: regresad a Dios, regresad a la oración y el Espíritu Santo os colmará de Su amor que da alegría al corazón.
La esperanza crecerá en vosotros y en un futuro mejor, y os convertiréis en testigos gozosos de la misericordia de Dios y también alrededor de vosotros.
¡Gracias por haber respondido mi llamada!”.
Como vemos fue un mensaje quizás un poco más corto que los habituales, pero como siempre con gran contenido espiritual.
Comenzó con una frase un tanto inquietante: “os miro y veo que estáis perdidos”, lo cual al hombre contemporáneo esta afirmación le puede resultar despreciable, porque se siente tan seguro del poder que tiene sobre las cosas que no aceptará la afirmación de que ‘está perdido’.
Pero, ¿qué es estar perdido en este decir de la Virgen? Sin duda que se refiere a todo lo que corresponde al desorden moral que en lo personal, social, económico y…, se mantiene en nuestra sociedad.
Bastaría con responder a esta pregunta: ¿Cuáles son las prioridades en las que se mueve nuestro mundo? ¿Acaso es la vida según la santa Ley de Dios?
La Virgen insiste: “regresad a Dios, regresad a la oración y el Espíritu Santo os colmará de Su amor que da alegría al corazón”. Ya el mes pasado, en marzo, dijo: “Os invito a regresar a Dios y a sus Mandamientos, para que estéis bien en la tierra y para que salgáis de esta crisis en la que habéis entrado por no escuchar a Dios”.
No hay camino más necesario que recorrer que el de volver a Dios, que es lo mismo que tanto repetimos: convertirse a Dios y seguir sus santos mandamientos.
Vivimos envueltos en constantes espejismos que distorsionan la realidad de las cosas, sin dejarnos ver lo auténticamente verdadero. Algo así pasó en Ucrania, que se veía venir la guerra y no se la quería aceptar, poniendo disculpas y argumentos de que tal no llegaría, y llegó, y ahí continua después de más de dos meses de muerte y destrucción.
Y llegarán otros castigos merecidos por este desorden de vida que llevamos, pero al no creer que será así, tampoco se entiende ni se acepta por qué hay que convertirse.
Meditar el mensaje de la
 Virgen Reina de la Paz, unirlo al del mes anterior del que éste parece ser continuidad, y hagamos el esfuerzo no solo de trabajar en la conversión personal, sino también llamando a los otros a que la realicen en sus vidas.
Reza hoy a la Santísima Virgen en favor de las necesidades, intenciones y problemas de los Hermanos, que aquí nos encontramos en torno a Ella. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 26 de Abril

Buenos días.
Hoy es la fiesta de San Rafael Arnaiz Barón, monje trapense del Monasterio de San Isidro de Dueñas en Palencia (España).
Vivió tan solo 27 años y siendo estudiante de arquitectura ingresó en La Trapa para vivir una vida marcada por la enfermedad, que le hizo salir del Monasterio varias veces, pero finalmente muere el 26 de abril de 1938, tan solo cuatro años después de haber ingresado.
Dada su vocación bien probada y demostrada, hizo que el Abad le concediera su deseo de morir con la cogulla de monje profeso, imponiéndole el escapulario negro y la cogulla tan solo 9 días antes de morir.
Sus escritos, lleno de la jovialidad que tenía, le han dado el calificativo de algunos como el místico del siglo XX. Sus obras completas, traducidas a varios idiomas, son una verdadera joya espiritual en la mentalidad nuestra contemporánea.
Fijaros en esta aseveración que él hace: "Mientras no busquemos a Dios en el silencio y en la oración, mientras no estemos quietos, no hallaremos paz, ni encontraremos a Dios".
Pocos comentarios necesita esta frase tan llena de contenido espiritual, que lleva a la persona que quiere escucharla y entenderla a tener que tomar una actitud frente a Dios, si es que lo quiere tener presente en su propia vida y dejarse envolver por su infinito AMOR.
Recordando aquello del profeta Isaías 42,3: “La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no la apagará”, podemos seguir el consejo del Hermano Rafael, que es como popularmente siempre se le conoció, por muy apartados o indignos que nos creamos de Dios.
Hoy te pido que reces tu oración por las necesidades de los Hermanos, poniendo a San Rafael Arnaiz como intercesor en favor de todas ellas, sabiendo que él también tuvo un especial cariño a la Santísima Virgen María, pues sentía que: “Honrando a la Virgen, amaremos más a Jesús; poniéndonos bajo su manto, comprenderemos mejor la misericordia divina”. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
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Reflexión 25 de Abril

Buenos días.
Inmersos en este Tiempo de Pascua, parece que sería bueno el plantearse un comportamiento dinámico en cuanto al principal compromiso adquirido en el Bautismo recibido, que es el Anuncio del Reino: recordar o enseñar, en su caso, a todas las personas que Dios les Ama.
El Evangelio que Cristo predicó es un estilo de vida lleno de jovialidad y de dinamismo, pues lleva a la persona a vivir en la novedad continua del Amor de Dios.
El AMOR que emana de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, se manifiesta siempre en la vida nueva que Cristo Resucitado nos ofrece.
Rompe los egoísmos que marcan muchas veces los sentimientos y los comportamientos de las personas.
Acaba con los rencores y los odios que tanto dividen a las personas, y que destruyen principalmente a quien los admite y alberga en el propio corazón.
Vence la pereza que, en sus diferentes manifestaciones, paraliza, más, bloquea tantas veces, las buenas acciones, incluso el cumplimiento del deber.
Busca con perseverancia el bien para las otras personas, la donación y entrega rápida, sin dilación a cuantos lo necesitan.
El Amor de Dios, que nosotros también conocemos con el nombre de CARIDAD, lleva a la persona, en la medida que lo vive, a anticipar en su propia vida el Reino de los Cielos, pues allí no habrá otra cosa que hacer más que participar del Dios-Amor-Caridad, en la continua Adoración de la Santísima Trinidad.
Un Amor dinámico que es creador y que ahora nos lleva a la plenitud de la felicidad humana, cuando somos capaces de anteponerlo a cualquiera de las exigencias e incluso tiranías que impone el pecado.
Tu vida es dinámica en su actividad, pero, ¿hacia dónde gastas tus energías?
Mientras te planteas tu vida en el Amor de Dios, te pido que le reces a fin de que todos los Hermanos encuentren Luz y Gracia para resolver todos los problemas y necesidades que tienen, de la mano de María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
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Reflexión 24 de Abril

Buenos días en el Día del Señor, Fiesta de su Divina Misericordia.
En este día, Octava de la Pascua de la Resurrección del Señor Jesucristo, por su deseo expresado a Santa Faustina Kowalska, la Iglesia celebra la Fiesta de la Divina Misericordia.
A esta Fiesta le precede una Novena que comenzó el Viernes Santo y acabó ayer, sábado de la octava. Así dice Santa Faustina: “Jesús me ordena hacer una novena antes de la Fiesta de la Misericordia, y debo empezarla hoy por la conversión del mundo entero y para que se conozca la Divina Misericordia”. Esta novena, con meditaciones y oraciones bellísimas, se la dictó el mismo Señor cuando ella le mostró su incapacidad e ignorancia para hacerla.
Y sigue el Señor diciéndola respecto a la novena: “Para que cada alma exalte Mi bondad, deseo la confianza de Mis criaturas; invita a las almas a una gran confianza en Mi misericordia insondable. Que no tema acercarse a Mi el alma débil, pecadora y aunque tuviera más pecados que granos de arena hay en la tierra, todo se hundirá en el abismo de Mi misericordia”. (Diario de Santa Faustina 1059).
Con el deseo de que cada uno aproveche bien este ‘Día’ tan especial, en el que el Señor Jesucristo ofrece tanta gracia y bendición, os ofrezco reflexionéis sobre lo efímera que es la vida en tránsito por esta tierra, así como lo fácil que nos lo brinda el Señor Jesús Resucitado para llegar a su Eterna Compañía, llegada la hora del tránsito personal para cada uno.
Hoy no sólo te pido la oración en favor de las necesidades de los Hermanos, sino que, en la medida de las posibilidades, les hables a todos los que tengas alrededor de la Misericordia Divina.
A María, nuestra Madre y nuestra Guía, le suplico su ayuda para que todos y cada uno comprendamos bien lo que es la Misericordia de su Hijo Resucitado, que hoy se nos da con largueza y gratuidad. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 23 de Abril

Buenos días en el Sábado de la Octava de Pascua.
Seguimos en la certeza de que Jesús, ha resucitado.
Hoy la primera lectura de la Misa tomada de los Hechos de los Apóstoles 4,13-21 lo muestra con toda claridad: “En aquellos días, los jefes del pueblo, los ancianos y los escribas, viendo la seguridad de Pedro y Juan, y notando que eran hombres sin letras ni instrucción, estaban sorprendidos. Reconocían que habían sido compañeros de Jesús, pero, viendo de pie junto a ellos al hombre que había sido curado, no encontraban respuesta. Les mandaron salir fuera del Sanedrín y se pusieron a deliberar entre ellos, diciendo:
¿Qué haremos con estos hombres? Es evidente que todo Jerusalén conoce el milagro realizado por ellos, no podemos negarlo; pero, para evitar que se siga divulgando, les prohibiremos con amenazas que vuelvan a hablar a nadie de ese nombre.
Y habiéndolos llamado, les prohibieron severamente predicar y enseñar en el nombre de Jesús. Pero Pedro y Juan les replicaron diciendo:
¿Es justo ante Dios que os obedezcamos a vosotros más que a él? Juzgadlo vosotros. Por nuestra parte no podemos menos de contar lo que hemos visto y oído.
Pero ellos, repitiendo la prohibición, los soltaron, sin encontrar la manera de castigarlos a causa del pueblo, porque todos daban gloria a Dios por lo sucedido”.
En este convencimiento que muestran los apóstoles, hemos de vivir y movernos nosotros también, pues la Fe nos da seguridad y firmeza suficientes para dar testimonio firme de que Jesús ha resucitado, así como que, apoyados en Él, podremos vivir los frutos de la conversión conseguida durante la Cuaresma, aunque aún haya que perfeccionarla en algunos aspectos.
Llegados al final de esta Octava de Pascua, en la que hemos tenido la ocasión de experimentar cada día el hecho más transcendental de la Historia de la Humanidad, nos disponemos a vivir mañana la Fiesta de la Divina Misericordia.
Y acogiéndonos al Señor en su Divina Misericordia, imploremos su ayuda en favor de todas las necesidades de los Hermanos que aquí estamos, en torno a la que es Madre de la Misericordia. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 22 de Abril

Buenos días en el Viernes de la Octava de Pascua.
Como sabréis el domingo de la octava, el próximo domingo, es la Fiesta de la Divina Misericordia, por lo que me ha parecido importante comenzar hoy su preparación.
Durante el transcurso de las revelaciones de Jesús a Santa Faustina Kowalska sobre la Divina Misericordia, le pidió en diversas ocasiones que se dedicara una fiesta a la Divina Misericordia y que esta fiesta fuera celebrada el domingo después de la Pascua.
La canonización de Santa Faustina el 30 de abril 2000, fue el momento en el que queda instituida esta Fiesta de la Divina Misericordia para toda la Iglesia universal, ya que hasta entonces estaba autorizada para que se celebrara únicamente en Polonia y en la Ciudad del Vaticano. 
Veamos algunos puntos del Diario de Santa Faustina. en los que el Señor le habla de la Fiesta de la Misericordia y sus gracias.
“La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas, deseo que se celebre solamente el primer domingo después de la Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que se dirija a la Fuente de Mi misericordia" (Diario 699).
"Deseo conceder el perdón total a las almas que se acerquen a la confesión y reciban la Santa Comunión el día de la Fiesta de Mi Misericordia" (Diario 1109).
“Deseo que la Fiesta de la Misericordia sea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercan al manantial de Mí misericordia. El alma que se confiese y reciba la Santa Comunión obtendrá el perdón total de las culpas y de las penas” (Diario 699).
Pocos comentarios se pueden agregar a estas palabras del Señor Jesús en su Divina Misericordia, más que animaros a meditarlas y tomar las actitudes y comportamientos que mejor convenga a cada uno, sabiendo que ahí está el Señor que desea y espera nuestra confianza en Él y en su Misericordia.
Continúa rezando al Señor Resucitado, en favor de las necesidades e intenciones de todos los Hermanos, aquí congregados en torno a María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 21 de Abril

Buenos días en el Jueves de la Octava de Pascua.
El evangelio de San Lucas nos relata el episodio de los ‘Discípulos de Emaús’, un suceso con el que podemos identificarnos alguna vez, pues al igual que ellos no somos capaces de reconocer al Señor que sale a nuestro encuentro, de mil formas y en las más diferentes circunstancias.
Hemos de aceptar la propia realidad personal: “Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo” (Lc 24,15-16).
No pocas veces se vive con un cierto despiste que puede llegar a ser un tanto intenso, como les pasó a los de Emaús: “Él les dijo: ¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino? Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días? (Lc 24,17-18).
Se llega a estar tan metido en sí mismo, que no se es capaz de ver realmente lo que está sucediendo, se cuenta todo lo que se lleva dentro de dudas, de incertidumbres, de fracaso incluso, sin atender a quien se tiene enfrente y lo que pueda llegar a decir. Así les paso a ellos, que después de darle a Jesús todo el ‘sermón’ de lo que había pasado, el Señor les dice: “¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria? Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras” (Lc 24,25-27).
Y agrega el evangelio que llegando a un cruce de caminos Cristo hizo ademán de seguir, pero ellos le invitaron a que entrara en la casa y fue cuando: “Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras? (Lc 24,30-32).
Es este un pasaje del evangelio, cuya cita completa es Lc 24,13-35, que bien merece la pena leer, releer y meditar, pues contiene muchas enseñanzas en la relación propia con el Señor Jesús Resucitado, para que pueda ser el buen compañero de viaje que cada uno necesita en los caminos de la vida.
Abiertos el corazón y la mente, pídele al Señor Resucitado que venga en ayuda de las intenciones, necesidades y problemas de todos los Hermanos que aquí volvemos a estar, en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
Mater Christi
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Reflexión 20 de Abril

Buenos días en el Miércoles de la Octava de Pascua.
No sería nada extraño que en tu anuncio de la Resurrección de Cristo, te encontraras con la negativa de la verosimilitud del hecho, o al menos la fuerte duda de que sea verdad lo que dices. No debe sorprenderte, pues entre los once hubo uno, Tomás, que no se lo creyó cuando le dijeron que habían visto al Señor. Recuerda el relato de San Juan.
“Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: Hemos visto al Señor. Pero él les contestó: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo. A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Contestó Tomás: ¡Señor mío y Dios mío! Jesús le dijo: ¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto” (Jn 20,24-28).
‘Jesús le dijo: ¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto’. He aquí la fuerza de nuestra FE y la firmeza que da el haber sentido, vivido, en la Celebración de la Vigilia Pascual la certeza de que Cristo ha Resucitado.
El hermoso Pregón Pascual que se proclama al comienzo de la Vigilia de Pascua, tiene una estrofa muy significativa: “¡Qué noche tan dichosa! Sólo ella conoció el momento en que Cristo resucitó de entre los muertos”.
Sigamos empapando el propio corazón del maravilloso acontecimiento de la Resurrección de Cristo, sin dejar de dar conocimiento del mismo a cuantos podamos.
Reza ya con mucha confianza al Señor Resucitado en favor de todas las necesidades de los Hermanos, que aquí estamos en torno a su Madre, María de Nazaret. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
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