Reflexión 30 de Abril

Buenos días.
En la vida se presentan muchos contratiempos, sucesos, situaciones que se cruzan en el camino, entorpeciendo el curso normal que se viene siguiendo.
Estos contratiempos tienen muchas caras, de forma que unas veces son fáciles de superar y de enderezar lo que hayan desviado, pero, en cambio, otros tienen unas características más serias, graves, podríamos decir, y ya la superación es más complicada y hasta difícil por lo que haya supuesto o afectado.
Pero lo cierto es que siempre se ha de estar en condiciones de encarar el obstáculo que se presenta, con todos los medios que la persona tiene a su alcance para hacerlo.
Es necesario, como se dice, ‘tener los pies en el suelo’ y saber que la vida es como una especie de ‘carrera de obstáculos’, que en cualquier momento va a sorprender un problema, un mal comportamiento que afecta, un fallo del otro que duele o cualquier cosa que se derive de un comportamiento impropio de uno mismo, cuyas consecuencias no se calcularon debidamente.
Como quiera que sea, una persona cuya vida esta cimentada en la Fe, debe saber que ahí están la Luz y la Fuerza del Espíritu Santo, que si quiere le han de ayudar a resolver adecuadamente y a superar el ‘contratiempo’ que se haya presentado.
También tendrá la asistencia y la ayuda de su propio Ángel Custodio, si es que lo tiene en la cercanía y la familiaridad que se corresponde en un católico practicante.
Pero lo que nunca se debe hacer ante un contratiempo, es amilanarse y dejar ir el tiempo sin prestarle la atención que se deba, pues se enquistará y lo que se podría haber superado con un poco de esfuerzo, se convertirá en algo doloroso y complicado de resolver.
En la antesala del Mes de Mayo, el MES DE MARIA, te pido que reces hoy a la Virgen Santísima por todas las necesidades de los Hermanos que aquí no encontramos en torno a Ella. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 29 de Abril

Buenos días.
Vuelve hoy el Santoral a traernos otra figura gigante de la santidad: Santa Catalina de Siena, cuya vida y obra fue y es impresionante durante sus 33 años de vida en la tierra.
Hay de ella una frase que hoy nos puede ayudar en ese gran desafío que todos tenemos: el amor.
Ella dice: “El alma no puede vivir sin amar, y cuando no ama a Dios se ama desordenadamente a sí misma”.
Amarse a sí mismo fuera del ámbito de Dios abarca una serie de defectos y pecados que hace a la persona vivir a la deriva: egoísmo, ambición, abusos, mentiras…, y todo lo mucho que se puede agregar.
Es verdad que la persona no puede vivir sin el amor, cualquiera lo comprende con sólo atender a sus propios sentimientos e inclinaciones, pero la clave está en ¿con qué amor se vive?
Está el amor carnal, que solo entiende de todo lo relativo a lo terrenal, a la inmediatez de los egoísmos y de las pasiones, cayendo en la gran mentira de pensar que puede perpetuar su vida en la tierra, aunque sepa que eso no es verdad porque toda persona muere.
Por lo contrario está el AMOR que busca dar paso al reflejo del AMOR DE DIOS, que es en el que toda persona ha sido creada.
El Amor de Dios se cristaliza en la persona a través de la Caridad, que San Pablo nos dice cuál es su identidad.
Por si se te ha olvidado, repasa.
“Si hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, pero no tengo amor, no sería más que un metal que resuena o un címbalo que aturde.
Si tuviera el don de profecía y conociera todos los secretos y todo el saber; si tuviera fe como para mover montañas, pero no tengo amor, no sería nada.
Si repartiera todos mis bienes entre los necesitados; si entregara mi cuerpo a las llamas, pero no tengo amor, de nada me serviría.
El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor no pasa nunca. Las profecías, por el contrario, se acabarán; las lenguas cesarán; el conocimiento se acabará.
Porque conocemos imperfectamente e imperfectamente profetizamos; más, cuando venga lo perfecto, lo imperfecto se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre, acabé con las cosas de niño.
Ahora vemos como en un espejo, confusamente; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es ahora limitado; entonces conoceré como he sido conocido por Dios. 
En una palabra, quedan estas tres: la fe, la esperanza y el amor. La más grande es el amor” (1 Cor 13,1-13).
Ya te pido, como cada día, tu oración en favor de las necesidades de los Hermanos que aquí nos encontramos de la mano de María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 28 de Abril

Buenos días en la Fiesta de San Luis María Grignion de Montfort, gran amante de la Santísima Virgen.
Hay una afirmación suya que es muy elocuente, y que a lo largo de la historia de la Espiritualidad se ha demostrado completamente acertada: “A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy devoto de la Virgen María”.
Siempre que se habla de él surge la necesidad de citar su gran obra “Tratado de la verdadera devoción a la Virgen María”, tan recomendada para quien aún no la conozca.
Pero hoy también es miércoles y no debemos pasar por alto nuestra cita semanal con San José.
El propio San Luis María Grignion de Montfort hizo el avemaría josefina que os transcribo a continuación.
“Dios te salve, José, hombre justo; la Sabiduría está contigo; bendito es Jesús, fruto de María, tu fiel esposa.
San José, digno padre nutricio de Jesucristo, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén”.
Con San José, con su fiel devoto y amante de su Santísima Esposa, San Luis María Grignion de Montfort, os dejo en el deseo de que hoy rebosemos de amor y entrega a la Sagrada Familia.
Y a ésta reza hoy, por favor, pidiéndole por todos los Hermanos, que aquí volvemos a encontrarnos, por sus intenciones y sus problemas para que se vean atendidos y solucionados. AMÉN. 
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 27 de Abril

Buenos días en la Fiesta de Nuestra Señora la Virgen de Montserrat.
Siempre es muy gozoso celebrar alguna de las advocaciones con las que honramos a nuestra Madre y Guía, la Santísima Virgen.
Pero bajo su patrocinio y su mirada maternal, quisiera plantear una reflexión acerca del pecado, que nadie discutimos que exista, pero que quizá evitamos el pensar o hablar de él, aunque lo sintamos muy próximo, tanto el ajeno como el propio.
Además de saber y conocer lo qué es el pecado, hoy solo quiero hacer notar una característica que suele tener, en mayor o menor grado.
Partiendo de que el pecado introduce en la persona las consecuencias del desorden que supone en sí, hay alguno que llega a condicionar la vida de tal manera, que lo hace de una forma definitiva.
Ciertamente hay pecados que desde el punto de vista humano, se pueden reconocer y reparar, incluso siguiendo la vida como estaba planteada sin mayor apariencia de desestabilización, aunque esto habría también que matizarlo, pero hay otros, que no es así y que arrastran a la persona a tener que plantear las cosas de diferente manera que hasta esos momentos, así como afrontar las consecuencias que conlleve para siempre.
Esta reflexión que os traslado, simplemente tiene la pretensión de que al menos a nivel teórico, te plantees qué es realmente el pecado y sus consecuencias, tu pecado y sus consecuencias, quedándonos hoy solamente en su aspecto humano y en las consecuencias que en sí mismo tiene, porque si lo planteamos desde el prisma espiritual, que podremos hacerlo en otro momento, las consecuencias son mucho peores y en todos los casos, dada su trascendencia.
Alguna vez he referido la frivolidad con que se toman y se viven ciertas cosas, que son importantes e incluso esenciales, por eso no está mal que recordemos todo aquello que es consustancial a la vida humana, al tránsito por la jornada terrenal en el peregrinar diario hacia la vida eterna.
En el deseo de que hagas una parada para pensar en lo expuesto, te pido ya, que reces hoy a la Virgen de Montserrat, para que venga en ayuda de todas las necesidades que tengan los Hermanos que nos reunimos aquí en torno a Ella. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 26 de Abril

Buenos días.
La Santísima Virgen de la Paz de Medjugorje, volvió ayer a dar su mensaje de cada día 25 del mes.
De una forma sencilla y muy asequible, con un lenguaje cercano y entrañable dijo:
“¡Queridos hijos!
Hoy os invito a dar testimonio de vuestra fe en los colores de la primavera; que ésta sea una fe de esperanza y valentía.
Hijos míos, que vuestra fe no vacile ante ninguna situación, ni siquiera en este tiempo de prueba.
Id valientemente con Cristo Resucitado hacia el Cielo, que es vuestra meta.
Os acompaño por este camino de santidad y os pongo a todos en mi Corazón Inmaculado.
¡Gracias por haber respondido mi llamada!".
En la brevedad del mensaje se pueden encontrar puntos muy sustanciosos para la reflexión personal.
Comienza diciéndonos: ‘os invito a dar testimonio de vuestra fe’; la Virgen ‘nos invita’ cuando en razón del Bautismo recibido estamos obligados a dar este testimonio; su lenguaje siempre es de una gran delicadeza.
Pero nos pide ‘que sea una fe de esperanza y valentía’.
¿Tu fe, mi fe, es valiente? ¿Tu fe, mi fe, la sostiene la esperanza?
Continua: ‘Hijos míos, que vuestra fe no vacile…’, nunca, ni ahora en las situaciones difíciles que cada uno pueda tener o conocer.
Y sin ambages nos impulsa, nos apremia, nos manda: ‘Id valientemente con Cristo Resucitado hacia el Cielo, que es vuestra meta’, asegurándonos como Madre, que: ‘Os acompaño por este camino de santidad y os pongo a todos en mi Corazón Inmaculado’.
Para terminar con otro gesto, otra muestra de su amor delicado: ‘¡Gracias por haber respondido mi llamada!’.
Creo que como programa de vida, y en consecuencia de examen de conciencia, no tiene desperdicio.
Nos habla de la FE, pero la de cada uno; de esperanza y de valentía; de no vacilar; de tener muy claro que nuestro caminar diario es ir hacia el Cielo, con Cristo Resucitado y que Ella, nos asegura su compañía en este camino de santidad.
Pues ánimo, Fe, Esperanza, Valentía, Firmeza, Santidad…, y todo ello para llegar al Cielo con Cristo Resucitado.
A Él te pido que le reces hoy, para que los Hermanos se vean confortados en todos sus problemas y necesidades. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 25 de Abril

Buenos días en el Domingo del Buen Pastor.
Resulta muy entrañable escuchar al Señor Jesús cuando dice: “Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas…”; más adelante añade: “Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor”.
Para concluir diciendo: “Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente…”
Lógicamente somos ovejas del rebaño del que Jesús es el Buen Pastor, razón por la que hemos de estar muy atentos a los caminos que Él nos enseña y nos marca, en cada momento de esta historia presente que estamos viviendo.
En el rebaño del Buen Pastor no todas las ovejas son dóciles a ‘los silbos del pastor’; ojalá que nosotros sí lo seamos.
Te ofrezco para acabar este hermoso poema de Félix Lope de Vega y Carpio: “Pastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño. Tú que hiciste cayado de ese leño, en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos, pues te confieso por mi amor y dueño, y la palabra de seguirte empeño, tus dulces silbos y tus pies hermosos.
Oye, pastor, pues por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados, pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados, pero ¿cómo te digo que me esperes, si estás para esperar los pies clavados?”.
Con la gran confianza que nos da el Buen Pastor, reza hoy para que Él nos cuide a todos los Hermanos que aquí no reunimos en María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 24 de Abril

Buenos días
Llegamos al último sábado del mes de abril; el próximo sábado comenzará el mes de Mayo, dedicado a la Virgen María de una forma intensa.
Por ello sería interesante que hoy, dentro del marco del día de la semana dedicado a la Virgen, pensáramos un poco cómo vamos a vivir el próximo mes de María, pues debemos sentir la necesidad de que no se pierda ninguna de las mejores devociones y tradiciones de nuestro pueblo católico.
Os dejo con un Himno de la Liturgia de las Horas dedicado a la Santísima Virgen, para vuestra reflexión y admiración.
“De una Virgen hermosa celos tiene el sol, porque vio en sus brazos otro Sol mayor.
Cuando del oriente salió el sol dorado, y otro Sol helado miró tan ardiente, quitó de la frente la corona bella, y a los pies de la Estrella su lumbre adoró, porque vio en sus brazos otro Sol mayor.
"Hermosa María -dice el sol, vencido-, de vos ha nacido el Sol que podía dar al mundo el día que ha deseado".
Esto dijo, humillado, a María el sol, porque vio en sus brazos otro Sol mayor.
Al Padre y al Hijo gloria y bendición, y al Espíritu Santo por los siglos honor. Amén”.
Reza con una oración humilde en favor de las necesidades de los Hermanos vueltos a reunir aquí con María, nuestra Madre y nuestra Guía.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 23 de Abril

Buenos días.
Es propio de este Tiempo de Pascua, ver en el Libro de los Hechos de los Apóstoles todo lo que aconteció después de la Resurrección del Señor Jesucristo y del nacimiento de la Iglesia.
En el capítulo 5 a partir de versículo 25, se cuenta cómo los Apóstoles seguían predicando en Jerusalén el Reino de Dios, por lo que fueron nuevamente llevados ante el Sanedrín: “…el sumo sacerdote los interrogó, diciendo: ¿No os habíamos ordenado formalmente no enseñar en ese Nombre? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre. Pedro y los apóstoles replicaron: Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. Dios lo ha exaltado con su diestra, haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen”.
Quiero resaltar estas dos frases: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” y “Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que lo obedecen”.
En la primera queda claro la exigencia del Bautismo por el que se profesa la Fe, cuyo primer compromiso es ‘Amar a Dios sobre todas las cosas’; a partir de aquí tiene pleno sentido lo que dice Pedro de que ‘hay que obedecer a Dios antes que a los hombres’, lo cual tiene mucho recorrido en nuestro mundo y en nuestra historia personal, que solo cada cual puede ver cómo en su vida se encuentra este precepto de ‘obedecer’, pues la persona siempre está situada en esta dinámica de la obediencia y, además la práctica, ¿bien, mal, regular…?
En cuanto a la segunda, dado el espacio limitado que tenemos, me parece importante su segunda parte que dice que Dios da el Espíritu San a los que lo obedecen.
Sin los dones del Espíritu Santo, al hombre se le hace muy penoso el camino de su vida, sobre todo si lo quiere hacer bajo la mirada de Dios. Quizás esté aquí una de las claves –la más importante- por la que en nuestro mundo se encuentra tanta desdicha, tristeza, desgracia…
Impulsados a seguir las enseñanzas de los Apóstoles, hagamos este pequeño esfuerzo de escrutarnos y ver la realidad de la propia vida.
María, nuestra Madre y nuestra Guía, está en constante disposición para ayudarte a seguir viviendo según el Corazón de Cristo, su Hijo.
Reza ya por todas las necesidades de los Hermanos, que cada día nos encontramos aquí. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 22 de Abril

Buenos días.
Cuando se intenta hacer un análisis de la situación que se está viviendo en los diferentes órdenes, se termina, por un camino o por otro, chocando con una realidad de apatía que se complementa con una tibieza importante, pues no se llega a saber con claridad que es lo primero de estas dos cosas, ni cual es en realidad la más grave, siendo las dos bastante serias.
Porque la indiferencia que conlleva la tibieza, ante las exigencias que se presentan en cualquiera de los órdenes de la vida, dejándolas sin una respuesta acorde a lo que exige la fe, la moral, la ley de Dios en definitiva, es algo muy serio.
La Sagrada Escritura denuncia la tibieza en el Libro del Apocalipsis; lee y reflexiona cómo lo hace: “Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres TIBIO, ni frío ni caliente, estoy a punto de vomitarte de mi boca” (Ap 3,15-16).
La apatía quizás puede tener una solución más fácil desde la voluntad, pero igualmente es grave por su indolencia, por la dejadez que hace de lo que ayer decíamos del ‘cumplimiento del deber’, de no poner en juego todo el ánimo, el vigor y la energía que tiene la persona.
No se explica, en el orden de la Fe, cómo es posible que ante la gravísima situación que se ha venido generando después de más un año de pandemia, se constate esta tibieza tan apabullante que está impidiendo que un pueblo que era, es, mayoritariamente creyente, cristiano, no haya reaccionado aun volviéndose a Dios en masa para clamar su Misericordia, para mostrar de alguna forma su conversión de vida.
Hagamos, al menos individualmente, un verdadero examen de conciencia y abandonemos, si fuera el caso, la apatía y la tibieza para con los intereses de Dios, que quiere que todos los hombres se salven (1 Tim 2,4).
Hoy te pido que reces al Señor Jesús con todo el vigor e ilusión, en favor de las necesidades e intenciones de todos los Hermanos, que nos encontramos aquí en torno a María, nuestra Madre y nuestra Guía. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es

Reflexión 21 de Abril

Buenos días.
Nuevamente ponemos la vista en San José en este día de la semana, miércoles, dedicado a su devoción.
Este Año dedicado a San José nos está ofreciendo la gran oportunidad de acercarnos a su figura de una manera regular día a día, para conocer su personalidad con todos los aspectos en los que se presenta como auténtico modelo, en muchas facetas de la vida humana.
Hoy os propongo fijarnos en ‘su sentido del deber’, algo ante lo que bien merece pararse, para profundizar en lo que debería estar muy latente en la vida de cada persona.
Lo primero que la persona ha de conocer son los deberes que le corresponden, según su estado y lo que del mismo se derivan, pues si no se tiene conciencia clara de todo lo que corresponde al estado de vida referido, no será posible tener claro el sentido del deber y llevarlo a cabo fielmente.
Cuando el ángel reveló a San José la situación de embarazo que tenía su esposa María, cómo y por qué era tal situación, él acepta plenamente lo que se le anuncia asumiendo todo el plan de Dios.
A partir de aquí se puede ver cómo cumple perfectamente con el deber que se le ha encomendado, tanto en todo lo relativo al Nacimiento de Jesús, como en los acontecimientos que siguieron, culminados por la huida a Egipto.
Convendría releer los textos del evangelio para ver que lejos de poner resistencia a nada de lo que se le manda o indica, lo cumple con rapidez y decisión.
Ya en Nazaret, de vuelta del exilio, no es difícil darse cuenta que Jesús recibirá una educación y formación humana a la altura de la Misión que ha recibido del Padre Dios, que la dejará traslucir durante su vida pública.
Podemos asegurar que San José nunca hizo dejación de sus deberes, ni como esposo ni como padre, hasta el punto de que si ahora cuando se acude a San José con corazón sincero y humilde, siempre se obtiene su favor, es porque su Hijo Jesucristo Glorificado no le niega nada a su padre de adopción.
Por todo lo dicho es fácil deducir que cualquier persona, debe tener siempre y en todo momento muy claro cuáles son sus deberes, que lógicamente se derivan de su estado de vida, de su actividad laboral, de las relaciones familiares que correspondan o de las relaciones interpersonales en el sentido general.
Y a partir de esta conciencia de su realidad, habrá de vivir atendiendo prioritariamente sus deberes, pues de lo contrario su vida transitará por los caminos del desorden, aparte de las graves responsabilidades morales que se deriven.
Nuevamente San José se nos muestra como modelo a seguir y maestro del que aprender; aprovechemos este Año dedicado a Él para acudir con frecuencia a su consejo, a su intercesión y a la imitación de su forma de estar y de vivir.
Y a San José te pido que le reces, pidiéndole que atienda e interceda ante su Hijo Jesús, por todas las necesidades de los Hermanos que nos reunimos aquí cada día en torno a su Santísima Esposa. AMÉN.
Emilio Castrillón Hernández
MATER CHRISTI
Madrid – España
www.materchristi.es